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El artista bergarés Ricardo Azkargorta presenta su nueva serie 'Doce menos diez'

LA EXPOSICIÓN PUEDE VISITARSE HASTA EL 28 DE MAYO EN LA GALERÍA DE ARTE FELISA NAVARRO DE VITORIA

El pintor mahonero Ricardo Azkargorta.FOTO: CEDIDA.

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BERGARA. Una muestra de la creación reciente del artista bergarés Ricardo Azkargorta ambienta estos días las cuatro paredes de la galería Felisa Navarro de Gasteiz (Cercas Bajas, 2).Doce menos diez el es título de la exposición, a la que dan contenido catorce obras de mediano formato, que podrá visitarse en el espacio vitoriano hasta el próximo 28 de mayo.

"En esta serie recupero algunos elementos formales de estructura geométrica utilizados anteriormente en mi pintura; vuelvo a una etapa más abstracta pero sin renunciar a la exploración táctil y a la figuración de carácter geométrico, que está presente pero sin ningún valor referencial, es decir, son objetos creados a partir de la nada y sin valor representativo, siendo objetos de ficción ", explica el creador mahonero.

La luz y la línea son los conceptos fundamentales con los, en esta ocasión, juega Azkargorta. "La luz en su sentido más clásico conforma la apariencia de los objetos del cuadro, generando una ilusión representativa de volúmenes y formas, mientras que la línea trabaja creando formas tridimensionales sin la utilización de la luz, repitiéndose multitud de veces, siendo la esencia del dibujo", añade este ingenioso del pincel. >A.D.

 

 

Felisa Navarro hospeda las geometrías de luz y línea de Azkargorta

el pintor de bergara expone en la galería 16 lienzos de su nueva serie, titulada 'doce menos diez'

                                                                                                                                                                     

Ricardo Azkargorta, junto a algunos de los geométricos trabajos que muestra en Vitoria.Foto: alex larretxi

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vitoria. "Como una rueda que va girando". Así avanza la trayectoria pictórica de Ricardo Azkargorta, que recala en la galería Felisa Navarro con una nueva rotación de su paleta, con una serie a medio camino de la abstracción y de la figuración geométrica, titulada Doce menos diez , que expone en el espacio vitoriano hasta el 28 de mayo.

Hijo del paisajista Fernando Azkargorta, Ricardo comenzó a acercarse al lienzo en los años ochenta, desde la otra puerta del universo estilístico, con un autodidactismo preñado de trazos expresionistas y matéricos en el que concedía la máxima importancia a superficies y texturas. Pero en su última visita a Gasteiz, la revolución de la rueda le había llevado ya al territorio naturalista, a una figuración casi realista.

La nueva vuelta lleva el nombre de Doce menos diez -no echen mano de las cábalas, alude sólo a un momento del día-, y sus nuevos códigos se alimentan también de la inercia de sus anteriores etapas. Tras empatizar con la fotografía y otras disciplinas, su pintura -en el sentido clásico del concepto- arraiga ahora en el 3D, desde donde construye los paisajes que luego conquista en el lienzo desde la iluminación y la línea. Su búsqueda actual consiste en "estudiar los volúmenes a través de la luz, su incidencia sobre los objetos y cómo se conforman desde ella".

Luces y sombras, formas y conceptos. Los dieciséis lienzos -la mayoría de pequeño formato, alguno finalizado hace apenas unas semanas- se construyen desde estos puntos cardinales, con una nueva orientación en su siempre inconformista y cambiante concepción de la pintura. Los próximos cuadros se dirigirán a grandes formatos, donde podrá seguir marcando la hora exacta de esta última serie.

 

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El bergarés Ricardo Azkargorta expone parte de su obra en la sala Lizarazu

15.09.07 -

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El bergarés Ricardo Azkargorta expone parte de su obra en la sala Lizarazu

Azkargorta junto a una de sus obras en la presentación. [AGUADO]

 

URRETXU. DV. El pintor bergarés Ricardo Azkargorta acudió el jueves a la inauguración de su muestra en Lizarazu. En la presentación dio algunas claves para entender la muestra que llega a Urretxu y que ya ha rodado por un nutrido número de localidades. En su día aglutinó esta serie con el título de Bajo control, porque «es un elemento fundamental en la vida del ser humano». Ahora, sin embargo, entiende que «no es el reflejo únicamente de la necesidad de un orden, sino más bien de una ironía entre el control y el descontrol en cada una de las pinturas».

Ironía que se refleja, por ejemplo, en la figura del perro, muy insistente en la serie, como un animal que se mueve entre la contraposición de lo salvaje y lo doméstico, o bien en la figura del barco como una realidad de ida y vuelta.

Hasta finales de mes

La muestra en Lizarzu está compuesta por 19 cuadros elaborados en acrílico sobre tela, de tamaños muy diferentes. En cada uno de ellos conviven más de una realidad o elementos muy dispares para confluir en un solo mensaje a través de una composición abstracta. Azkargorta explicó que «esta serie se corresponde con una etapa mucho más figurativa que antes» y en algunos también se sirve del paisaje. Es una selección de cuadros de su trabajo realizado en los tres últimos años, de una dilatada experiencia en esta afición que llegó a parecer parte paterna y que ha evolucionado a lo largo de su vida por propia inquietud, a la hora de pintar y un aprendizaje prácticamente autodidacta. La muestra permanecerá abierta hasta finales de septiembre.

 

 

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miércoles

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Rikardo Azkargorta cuelga la última producción en la sala Juan de Lizarazu de Urretxu

Una colección que invita a la reflexión Una veintena de acrílicos sobre tela

12.09.07 -

Rikardo Azkargorta cuelga la última producción en la sala Juan de Lizarazu de Urretxu

Rikardo Azkargorta con una de la obras de la muestra. [MIGURA]

 

BERGARA. DV. Bajo el sugerente título de Basati. Salvaje presenta desde ayer el pintor Rikardo Azkargorta hasta el 30 de septiembre su última producción en la sala Juan de Lizarazu de Urre-txu.

Una veintena de obras en técnicas de acrílico sobre tela de medianos y grandes formatos componen una colección que en la sala Hartmann de Barcelona gustó y convenció.

La obra de Azkargorta llega con cuadros parcelados que se pueden incluir en la figuración simbólica. Cada uno de los elementos del plano aporta información al espectador que necesita de una reflexión para su interpretación, como destaca Rikardo, «el autor no debe desvelar todas las claves de la obra».

Perros, barcos, mapas y almacenes son algunos de los referentes visuales que tendrá el público y que ha utilizado el pintor para mostrar una comparación «entre la sociedad doméstica en la medida que es domesticada y la salvaje. El perro ironiza con el concepto de animal salvaje. Muestro un enfrentamiento entre la seguridad de nuestro entorno y la inseguridad de lo salvaje».

La colección de Azkargorta destaca por su fuerza visual y conecta con la anterior serie de imágenes descontextualizadas, en la que también se mantenían 'diálogos' entre las distintas imágenes del lienzo.

La muestra se puede visitar de lunes a sábado de
17.30 a 20.30 horas, y los domingos y festivos de 12 a 14 y de 17.30 a 20.30 horas en la sala Juan de Lizarazu.

 

 

 

 

Ricardo Azkargorta indaga en la composición y el paisaje en la galería Felisa Navarro

la obra del pintor de bergara permanece hasta el 16 de marzo

A través de 18 lienzos muestra un trabajo icónico que funde el discurso de la arquitectura y el color

Ricardo Azkargorta, en la galería Felisa Navarro.Foto: amaia estrada

david mangana enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

 

vitoria. Cerca de una veintena de trabajos componen el desembarco del pintor guipuzcoano Ricardo Azkargorta en la galería vitoriana Felisa Navarro, ubicada en Cercas Bajas. El de Bergara ofrece en Bajo control una selección de trabajos pictóricos con su particular visión del paisaje como herramienta simbólica.

Desde sus comienzos más abstractos hasta su actual concepción del lienzo, el trayecto artístico de Azkargorta ha evolucionado a raíz de su propia transformación como artista. "Llegó un momento en que la pintura abstracta no me estimulaba, en que se repetía la historia y de manera intuitiva iba aflorando otra cosa", explica.

Como el resto de sus series pictóricas, Bajo control explora una idea a través de un "hilo abierto" en el que, esta vez, se entrecruzan el orden físico y el arquitectónico, con cuadros que mantienen una cierta abstracción en su propuesta compositiva, fusionando discursos. "De una manera menos naturalista, más conceptual, buscan la fuerza más icónica de las pinturas, más que el mero paisaje".

La investigación en el medio fotográfico, a través de collage o transferencias, ha dejado su semilla en el trabajo de Azkargorta, que a través de Internet y de su inseparable cámara fotográfica atrapa muchas de sus imágenes, basculándolas luego hacia lo matérico y lo figurativo, relacionando sus formas compositivas con el lenguaje de la publicidad, reminiscencias pop o incluso los códigos de la viñeta del cómic.

Los contrastes geométricos y cromáticos, representados en la combinación de tonos calientes y fríos, son los más recientes focos de interés del autor, que presenta en Felisa Navarro piezas de mediano formato, que en breve estarán acompañadas de cuadros mayores. La base, sin embargo, se encuentra en el interior de las obras. "La propia composición quieres que tenga un cierto reclamo, buscas contrastes, que sea atractivo".

A Azkargorta, que heredó la afición de pintar de su padre y la cultivó de forma autodidacta, lo que le divierte es coger el pincel, trabajar la imagen desde su trazo, no aburrirse nunca de lo que hace. Sus trabajos han llegado incluso hasta Japón, mientras él logra lienzos cada vez más sintéticos, explorando los terrenos que van cuajando a medida que su quehacer avanza.

 

Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 · Vitoria - Gasteiz · ÁLAVA · Tel 945 163

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CULTURA

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Azkargorta expone sus paisajes figurativos en la galería Felisa Navarro
 
 
AZKARGORTA, junto a alguno de sus cuadros. / BLANCA CASTILLO
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Los lienzos, de estilo figurativo y formato muy variado, muestran paisajes y estructuras donde el orden es la pauta dominante. «Quiero mostrar la idea de respetar el orden de las cosas, y a través de él, controlar nuestra vida. Cuando vemos algo desordenado, es el caos, y parece que se nos va todo de las manos», expresó el artista, natural de Bergara.

En esta muestra, Azkargorta refleja, a través de la luz y los colores, una atmósfera particular, el retrato de un universo personal, abierto sin embargo a la interpretación propia del espectador. «Pretendo que cada uno saque sus conclusiones, ya que sé que es muy complicado meterse en la cabeza del autor», confesó.

Pese a todo, no duda a la hora de proponer ciertas sugerencias al público, a través de las diversas imágenes que componen un mismo cuadro, estableciendo una suerte de diálogo entre ellas mismas. Así, el lienzo de mayor tamaño, 114x162 centímetros, refleja unos tablones perfectamente apilados sobre los que se superpone la figura de Marat, uno de los ideólogos de la Revolución francesa. Junto a ambas, en un extremo, una mano en tonos azules rompe el orden recreado. «Muchos elementos los coloco por pura intuición. Igual que el uso del color, que es más personal, pura apetencia, aunque hay temas, como algún nocturno, que te exige unas características determinadas», confesó Azkargorta.

Exigente contraste

Ficción y realidad se entremezclan en los lienzos. En algunos, el artista aúna una playa ficticia con un anaranjado pabellón Buesa-Arena, o la roja cabeza de un buitre con una gasolinera en tonos azules. En otros, los elementos constituyen auténticas metáforas. «El arco del triunfo puede representar el orden político, mientras que la fábrica que lo acompaña, el orden social», detalló el pintor.

Pero este aparente control no rige todo el proceso creativo. «No está todo tan planificado como pueda parecer. Primero pinto una parte y luego busco cosas para contrastar, con una idea más plástica y sensorial, para que una potencie a la otra a través del color, por ejemplo», reveló. Para esa búsqueda, resultan muy beneficiosas las nuevas tecnologías, ya que el primer paso consiste en nutrirse de fotos. «Muchas las hago yo, pero otras las 'bajo' de Internet y con el ordenador y un proyector las superpongo hasta que algo me gusta, y luego lo pinto», asegura el artista.

 

 

 

Artysmedia - Arte, diseño gráfico y multimedia

viernes 24 de febrero de 2006


Tener la vida en orden, bajo control. Una tarea ardua que todos deseamos, pero en la que no nos paramos a pensar ni un solo minuto. El pintor bergarés, Ricardo Azkargorta, sí lo ha hecho. ¿El resultado? Bajo control, una exposición que aglutina 18 obras en acrílico sobre tela, en las que la idea del orden juega un papel fundamental. Los lienzos estarán expuestos en la galería de Felisa Navarro, hasta el próximo 16 de marzo.
 
 
   Escrito por Roberto Arróniz a las 10:56:00 PM

Sábado, 17/2/2007, 16:16 h

ELPAIS.COM

El pintor guipuzcoano Ricardo Azkargorta (Bergara, 1958) deja en el ámbito de la galería Berta Belaza unos cuantos acrílicos en forma de paisajes. Son unos paisajes más o menos reales, más o menos entrevistos. En casi todos sus cuadros conviven dos o más realidades pictóricas. Si por un lado aparece la imagen de un paisaje abundante de hierba, maleza y flora, a su lado se muestran fragmentos netos de líneas y manchas que son puras abstracciones. Surge la dualidad, mas es una dualidad que acaba por no serlo del todo. Pero no sólo eso, sino que al final las dos corrientes, abstracción y naturaleza, concluyen felizmente abrazadas en plenitud armoniosa. Sin duda, uno de los valores que contribuyen a dar calidad a estas obras reside en la buena cocina que atesora Ricardo Azkargorta en sus manos. La introducción de líneas estructurales de edificios y pasajes de autopistas trazados con artificiosos puntos de fuga resultan quizá sobradamente evidentes. Va mejor cuando utiliza la intención discreta de sugerir para hacer soñar.

 

 

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Contemporary Art From Basque

 

Bingen de Pedro

 

Pello Alberdi

 

Ricardo Azkargorta

 

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lunes 28 de marzo de 2005  LA ESTAFETA DE NAVARRA

Los niveles de la representación

El pintor Ricardo Azkargorta enfrenta imágenes naturalistas y sintéticas, trazos caligráficos y otros mas elaborados, mas fieles al referente. Su propuesta se llama "asociaciones" y cuelga estos días en la galería Pintzel.

Sus referentes nacen de la realidad, a veces inmortalizada con su cámara digital y luego trabajada en el ordenador, herramienta que ha aparcado temporalmente porque confiesa necesitaba recuperar el contacto con la materia

El pintor Ricardo Azkargorta se encuentra inmerso en un juego permanente con los distintos niveles de representación. Alterna imágenes naturalistas con otras mas sintácticas. Trazos caligráficos, primitivos, con aquellos mas elaboráramos donde la pincelada es imperceptible. Con este planteamiento propone al espectador establecer conexiones entre los distintos tratamientos aplicables a la realidad y transmitir una idea de conjunto, un significado que se construye con la suma de las partes. Una muestra de su quehacer reciente puede contemplarse estos días en la galería Pintzel de Pamplona, en una seria inédita que ha titulado Asociaciones y que supone una reflexión sobre el lenguaje pictórico en si mismo.

Los referentes que plasma en sus cuadros nacen de la realidad, a veces inmortalizada con su cámara digital y posteriormente trabajada en el ordenador, herramienta que ha aparcado temporalmente porque "necesitaba recuperar el contacto con la materia". Sin embargo, y aunque la base de su trabajo puede confundirse a menudo con una fotografía, se trata, en todos los casos, de dibujos muy trabajados con el pincel."Incluso los trazos finos que parecen líneas dibujadas es acrílico" asegura.

Una primera lectura tras recorrer la exposición permite percibir la parte mas física, "mas retiniana" de los cuadros. En una segunda vuelta, el visitante podrá seguir el "abierto camino" que marca el autor, quien sin pretender contar un cuento porque no se trata de una narración lineal, lanza estímulos para que cada uno, saque sus propias conclusiones,. Abundan las imágenes de almacenaje(maderas, piedras, pales apilados, pesas) que reflejan "la acumulación, el acopio de objetos, de residuos , explica el pintor guipuzcoano. Es una propuesta, un juego para quien quiera entrar a jugar, Punta quien sostiene que , hay tantas lecturas como espectadores.

Una cebra de trazos descuidados, un paisaje rocoso casi fotográfico, un rostro, siluetas humanas en movimiento son algunos de los elementos  de estas "asociaciones",muchas veces incluidos sin premeditación ni demasiada conciencia.

Hijo de paisajista, Ricardo Azkargorta ha probado las técnicas mixtas, el collage y distintos lenguajes pictóricos, como la abstracción que en otra ocasión le trajo a la sala Carlos III de Pamplona. Ahora retoma el pincel en un regreso "a las maneras mas tradicionales".Hace dos o tres años dio un golpe de timón y ha salido esto, una línea de investigación que podrá verse en la capital Navarra hasta el 15 de abril.

 

 mirarte  DIARIO DE NOTICIAS.  Miércoles,30 de marzo de 2005

     CULTURA  OCIO  CUMUNICACION

Paisaje y figura humana se asocian en las pinturas de Ricardo Azkargorta

 

El artista vasco expone en la galería  Pintzel de Pamplona hasta el 15 de abril

 

Casi todas las obras parten de imágenes reales a  partir de fotografías que luego va manipulando

 

PAMPLONA. El paisaje es el referente fundamental de la obra de Ricardo Azkargorta un paisaje que constituye el punto de partida y el elemento principal de un trabajo en el que  este entorno comparte protagonismo con la figura humana. Sus asociaciones, basadas muchas  veces en imágenes fotográficas, se  pueden ver en Pamplona en la galería Pintzel.


El artista vasco recrea la naturaleza, la selecciona y la ordena para hacer que el espectador mire a través de ella hacia su interior. Azkargorta es el tiempo pasado y su representación. En sus cuadros fragmentados y parcelados en diferentes áreas, la construcción espacial presenta la memoria en diferentes estadios, en una mezcla de abstracción y figuración.

 

“La idea del paisaje siempre ha estado presente en mi trabajo, que ahora retomo con esta nueva serie titulada las apariencias. En esta muestra podemos encontrar diferentes piezas en las que la imagen y su tratamiento se parte fundamental. Parto de imágenes reales en algunos casos e inventadas en otros. A través de las fotografías que voy tomando y su posterior manipulación voy tejiendo la materia con la que doy forma a mi obra. Las preocupaciones que orientan mis pinturas obedecen a la capacidad de jugar y compartir las ideas reflejadas en los cuadros. Explica el artista.

 

SU PROPUESTA En su nueva obra destaca como las imágenes fotográficas que anteriormente poblaban los lienzos, dan paso a otra etapa, en la que los colores oscuros metálicos grisáceos se convierten en otros con mayor cromatismo. Y así como Ens. Anterior etapa el hombre aparecía representado a través de las fotografías, ahora  las imágenes se vuelven más simbólicas.

 

“Básicamente trabajo con los conceptos, del almacenaje, aprovisionamiento y acopio de cosas, y teniendo al hombre como protagonista de ese hecho. El taller es como un laboratorio de imágenes, las cuales boy almacenando para luego elaborar mis obras. Mi manera de trabajar es intuitiva y emocional pero regida por unas directrices definidas, construyendo y reconstruyendo hasta encontrar la idea buscada. La calidad estética surge tanto del uso de la técnica de alto contraste como de los efectos que pueden alcanzarse a través de los métodos de edición y tratamiento de imágenes digitales” añade Azkargorta.

 

Esta no es la primera exposición que realiza Ricardo Azkargorta en la capital Navarra pero desde la ultima, en la sala de las UPNA, han pasado ya cinco años, un tiempo  en el que su obra ha madurado y se ha consolidado en ese terreno a medio camino entre l fotografía y al pintura

      

 

 

 

   EL MUNDO, DOMINGO 13 DE JUNIO DE 1999

 ARTES

Aspectos de la ciberpintura

 

 El artista bergares Ricardo Azkargorta, ante la comunicación electrónica

 

“ES UN VIAJE HACIA MI INTERIOR”

 

Galería Berta Belaza/ Bilbao

Hasta el 25 de Junio

Javier Urquijo

 

   BILBAO- Un nuevo código de lectura. Tiempo atrás, concretamente en 1994 ya se intuya en la obre del bergares _entonces en trance de visible evolución_, la aparición de una nueva propuesta plástica. Se revelo en aquellos tiempos la cosa a modo de “codificación cromática” aunque fuera una trama mas compleja. Eso, lo sabemos ahora. En la actualidad, de manifiesta rotunda la aportación de Azkargorta, como un acontecimiento para la pintura: la aparición en la atmósfera pictórica del ciberespacio plástico, que no es otra cosa  que la comunicación  plástica por medio de fingidos espacios mecánicos, como si el lienzo/soporte fuera la pantalla de un ordenador.

 

La materia, ahora, esta filtrada, calculada para solo ser mirada con ojos que pasea con placer por el espacio virtual, con hambre de silencio, con apetito de color,  con sentido del engaño, de la intención del arte de hoy.

 

Antes trabajaba con materia-dice Azkargorta en actitud confesional-. Me inquietaba la superficie táctil. Introducía la imagen y luego pintaba. Me apoyaba en referencias que luego debatía, estableciendo un dialogo con ellas. Mas tarde, me olvide de la superficie metiéndome dentro del cuadro.

“He ido eliminando el in formalismo, convirtiendo la foto en estructura geométrica, como metáfora de lo humano. Igual que antes lo fue el corazón  y todo su aparato distribuidor, esa obsesión distributiva, de canalización, esta emparentada con otra constante: la comunicaron. Es ahora el aspecto informático lo que subconscientemente centra el discurso. Uso menos referencias. Viajo más hacia mi interior. Soy más imaginativo. Me inspiro en el pasaje íntimo donde, inaudiblemente, hay belleza, tema que siempre me ha creado conflictos internos. He terminado por aceptarla porque, en definitiva, es como un plato bien cocinado. Ahora, mi obra esta muy cocinada, elaborada” afirma el artista.

 

Entre confesión y confesión, Ricardo Azkargorta entra al trapo respecto a la inspiración cibernética. “Trabajo con ordenador, claro. Pero la obra que cuelgo en Bilbao esta realizada antes, a pesar de que en el orden espacial se adviertan ya maneras. Creo que el orernador no es precisamente la herramienta ideal para crear arte. Es como un cuaderno electrónico de apuntes: ayuda pero no es definitivo”

 

A pesar de lo dicho, se expresa con lenguaje idéntico al usado en el cibernético. Busca esa especialidad infinita, virtual; sitúa las formas geométricas gravitando en un universo sideral fingido; y la geometría esta inspirada, básicamente, en los laberintos impresos, en los soportes electrónicos.

 

En la colección de dibujos automáticos es donde el artista busca esa belleza fin de siglo, universal, mestiza, que frecuentan los artistas abiertos a la insinuación.

 

 

La abstracción geométrica de Ricardo Azkargorta en la UPNA

 

 

 

Diario de Noticias viernes 16 de abril de 1999

 

La sala Carlos III de la Universidad Publica de Navarra acoge hasta el próximo 8 de mayo la última colección de obras del pintor guipuzcoano Ricardo Azkargorta, que fueron presentadas por el propio artista y el coordinador de Cultura de la UPNA, José Blasco.

 

Azkargorta define sus obras como”abstractas” y destacan la conjugación de colores calientes y fríos, para expresar las emociones, con elementos geométricos que sirven de vehículo al la racionalidad del artista. Azkargorta contó que  estas obras reflejan su actual etapa de creación en la que, dijo, “he dejado fuera los elementos simbólicos o figurativos y he vuelto a una pintara mas emotiva, trabajando mas con el color, con las capas de pintura. Le he contrapuesto la parte geométrica, que es una forma de introducir lo racional en lo emotivo”

 

El artista no aclaro cuales son los sentimientos que vuelca en sus obras, ya que, aseguro, “no busco que sean identificables. Son expresiones plásticas; no quiero reflejar grandes cosas, se trata de atrapar una pequeña emoción”

 

Respecto a la impresión que sus cuadros pueden causar en el público, el pintor comento que “creo que es relativamente fácil de ver el contraste entre las emociones y lo racional, pero depende también de la base del espectador”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ricardo Azkargorta presenta sus últimos cuadros en Pamplona

  

El pintor vasco muestra en la sala Carlos III una serie  que une “lo emotivo con lo racional”

 

Fusionar lo emotivo con lo racional  a través de la pintura. Este era el principal objetivo del artista vasco Ricardo Azkargorta (Bergara 1958) con la serie de obras que hasta el próximo 8 de mayo acoge la sala Carlos III de la Universidad Publica. Fondos de Manchas “con una pintura erosionada” según dice su autor –se contraponen con pequeños fragmentos geométricos situados en primer plano. “He introducido lo racional en lo emotivo y por ahora gana lo emotivo, en cuadro a que es lo que mas abunda en el cuadro”, explicaba Azkargorta en la presentación de la muestra.

 

Una exposición, cuyo catalogo esta introducido por un texto del novelista y cineasta Paúl Auster. Según dijo Azkargorta. Este prologo define su relación con el arte y con sus obras. “Se trata de una metáfora formidable de lo que es la pintura, como observación, no solo de la propia obra, sino de lo que te rodea. En esa vigilancia es cuando surgen las ideas. Como dice Paúl Auster, el arte es una vigilancia casi obsesiva”.

 

Evolución

 

El autor de la exposición, que ha llevado sus obras por varias galerías japonesas, explico la evolución que ha experimentado con sus últimos trabajos.”Normalmente trabajo por series y las obras provienen de otras anteriores. Antes trabajaba las series enteras y con medios más fríos de los que utilizo actualmente. Desde asa parte mas fría me he ido calentando”

 

Y según expreso, este calentamiento devino en la exposición presentada recientemente y en la que el color juega una parte fundamental. “Ahora he vuelto a una pintura mas emotiva, en la que fundamentalmente trabajo el color, las capas, las formas. Se trata de un color, que se aproxima a la naturaleza, bastante natural, cuando la tendencia es utilizar colores artificiosos”

 

Azkargorta, que ha protagonizado varias exposiciones individuales en galerías  de Guipúzcoa, Bizkaia y Madrid, explico que utilizaba el agua para conseguir una textura “erosionada” como fondo.”pinto, seco selectivamente y voy erosionando el cuadro con el agua. Sobre esto introduzco la parte mas geométrica y racional”

 

Y respecto a la otra parte que domina el cuadro, el fondo “emotivo”, Azkargorta señalo que no expresaba sentimientos concretos.”Yo diría que una experiencia plástica. Los sentimientos están ahí sin definirse, flotando. Cada uno los tiene que atrapar” indico el artista.

 

El pintor vasco sostuvo que su obra era de fácil comprensión para la mayoría  del publico.”Quizas para la gente que esta familiarizada con el lenguaje artístico es mas sencillo que lo entienda, pero no se trata de una obra intelectualizada”

 

La exposición de Ricardo Azkargorta permanecerá en la sala Carlos III de la Universidad Publica de Navarra hasta el próximo día 8 de Mayo.

 

 

 

 

 

EXPRESIONES

 

Distancias, desde lejanas tierras

 

R. Azkargorta, en la Galeria Berta Belaza

            

 

                                                                                   Javier  Urquijo

 

Es labor de la nueva vanguardia plástica jugar con la conjunción de diversos materiales, desde una nueva forma de ver el resultado que cuando en los setenta ya se vislumbra esta osadía, Ahora es cosa de muchos y a nadie llama a desgarros de túnica, sino el placer de la observación, que es lo bueno.

 

R. Azkargorta, además, supone un choque frontal con ciertas tradiciones occidentales que no terminan de admitir los colores metálicos como auténticos dentro de la paleta pictórica. Y, en este vergares se hace patente la autenticidad de expresión del oro y de la plata, del cobre y los óxidos, a pelo, como base fundamental del cuadro. Pero, esta claro que todo trabajo bien realizado, este con lo que realizado es admisible; y en este caso hasta garantía de una magnifica cocina, y de certera pasión por l precioso, en su sentido orgánico, y el comienzo de la ruptura hacia una nueva codificación cromática.

 

Otros artistas utilizaron esos colores, pero no como lo ha hecho Azkargorta. Esta claro. Para nada se entiende el campo como plano, que lo  es, sino que aparece como envolviendo la realidad de la imagen: aprisionando, planchando, torturando otras materiales, otros colores, otros campos gestuales, imágenes de una noticia, tierras, azules intensos y mundos cartográficos obsesionados….La frialdad y el peso se advierten, aunque no existan.

 

Hasta el 29 de marzo, en la Plaza de Arriquibar, 5 Belaza sigue la ruta de las jóvenes vanguardias vascas, sin salirse un pelo.

 

 

EL PUNTO DE LAS ARTES

GALERIA LA KABALA. Conde de Aranda, 10 MADRID

Ricardo Azkargorta y el mar

 

JAVIER RUBIO NOMBLOT

 

Esta segunda exposición de Ricardo Azkargorta (Bergara, Guipúzcoa, 1958) viene a demostrar la calidad creciente de su trabajo y a afirmar sus planteamientos. En esta pintura, que persigue belleza sin estridencias ni sobresaltos, y describe una realidad poéticamente manipulada, materia y contenido buscan siempre una fusión le mas perfecta posible, sin perder de vista una serie de referencias: la tradición clásica de la pintura, la icnología tradicional, por ello, estos nuevos e indudables aciertos en la creación de texturas ( particularmente logradas están las superficies agrietadas del diptico “Presagio”) que dejan muy atrás, a nuestro juicio, los resultados den su anterior exposición, han de verse como un paso decisivo en la configuración de la plástica de Ricardo Azkargorta, pero también como una de las causas de que su deliciosa narrativa llegue al espectador con tan absoluta nitidez.

 

Este un arte que hunde sus raíces en el Norte, allí donde la imaginación tiene forma de leyenda, de mito, y cuyo sentir cotidiano se relaciona con el trabajo, con la industria, sea del tipo que sea. Y es, sobre todo, un arte que se alimenta del mar, y al mismo tiempo, lo nutre de fábulas y de gestas, en las pequeñas técnicas mixtas sobre papel, que se basan en una serie de grabados antiguos referidos al mar y sus leyendas, es donde se fraguan las ideas que desembocaran en obras mas complejas. Dioses protectores de inconmensurable poder, náufragos perdidos en la inmensidad con la única protección de un crucifijo, monstruos marinos….A partir de ahí, las materias van construyendo un universo de signos que se distribuyen en zonas muy precisas del cuadro, cada una de las cuales envía una información plástica diferente. El mencionado grabado antiguo, la pura textura y el paisaje idealizado se integran en un solo espacio de singular calidez que va más allá de una exposición de diferentes posibilidades interpretativas y da testimonio de una honda relación con la naturaleza y los mitos que desde siempre la rodean.